FRACTURAS POR ESTRÉS

Fracturas por estrés   

Los huesos están en constante renovación. Cada vez que corres, saltas o te estiras, tus huesos experimentan pequeñas fracturas que se reparan con el descanso, fortaleciendo la estructura ósea en el proceso. Esta es la respuesta natural de tu cuerpo a la actividad física.

Sin embargo, cuando el daño en el hueso ocurre más rápido de lo que tu cuerpo puede repararlo, puede producirse lo que se conoce como Fractura por estrés.

Una fractura por estrés es una pequeña grieta en el hueso causada por un uso excesivo o un traumatismo repetitivo, llegando a comprometer la integridad estructural de los huesos.

Son más comunes en áreas como el pie y la parte inferior de la pierna, afectando huesos como el metatarsiano, navicular, tibia y peroné. No obstante, pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo sometida a uso excesivo de los músculos. Los deportistas de alto impacto, como los que practican atletismo, baloncesto, tenis, danza o gimnasia, son particularmente propensos a este tipo de lesiones.

Los síntomas de una fractura por estrés pueden ser leves al principio, manifestándose como hinchazón o hematomas conocidos como reacciones de estrés óseo. Sin embargo, estas reacciones pueden empeorar si no se tratan a tiempo.

El tratamiento de las fracturas por estrés varía según su ubicación y gravedad, desde el descanso de actividades extenuantes hasta intervenciones quirúrgicas en casos más graves. 

Si prácticas alguna actividad física con lesión o incomodidad detectada, contacta a la Dra. Erika Barajas, traumatóloga y ortopedista en Tijuana.